jueves, 6 de junio de 2019

Neumonía redonda

La neumonía o pulmonía es una infección en uno o ambos pulmones con desarrollo de microorganismos en el interior de los alvéolos que provoca una inflamación. Hoy en día la gente en general se toma la neumonia medio en broma o con demasiada tranquilidad porque saben que disponemos de potentes y variados antibióticos con los que tratar los gérmenes causantes de la misma y se tiende a pensar que solo es un cuadro a tomar muy enserio en las edades extremas de la vida o en los pacientes inmunocomprometidos o pluripatológicos. No debemos de caer en ese error, porque las resistencias de los gérmenes a los antibióticos son cada vez mas y mayores y además relajarse en el diagnóstico o tratamiento de una enfermedad puede traer consecuencias desastrosas tanto para el paciente como para la sociedad en su conjunto. No por nada se llama antiguamente a la Neumonía “Capitán de la muerte”.

Sin embargo no quiero aquí hablar de los antibióticos y los gérmenes causantes de neumonía, sino de un caso un tanto especial de neumonía por su expresión radiológica y porque afecta fundamentalmente a niños menores de 8 años.

La Neumonía redonda

Esta neumonía es un tipo raro de neumonía lobular, es decir que afecta a un lóbulo pulmonar. Recordemos ahora que el pulmón derecho está dividido por dos cisuras (horizontal y oblicua) en 3 lóbulos (superior, medio e inferior) y el pulmón izquierdo tiene dos lóbulos (superior e inferior) separados por la cisura oblicua debido a la situación del corazón. Pues bien, este tipo de neumonía suele verse con mas frecuencia en el pulmón derecho y en los lóbulos inferiores, si bien puede asentarse en cualquier otro lóbulo, al igual que puede presentarse en niños mayores de 8 años o incluso adultos.

El término de neumonía redonda apareció en la literatura radiológica a mediados de los 60 cuando se describió la presencia de neumonía con apariencia radiológica de masa redondeada en niños.

  • Talner LB: Pleuropulmonary pseudotumors in childhood. Amer J Roentgen 100:208-213, May 1967
  • Caffey J: Pediatric X-Ray Diagnosis. Chicago, Year Book, 5th ed, 1967, pp 277-279
  • Rose RW, Ward BH. Spherical pneumonias in children simulating pulmonary and mediastinal masses.Radiology. 1973; 106: 179-83.

Radiológicamente se presenta como una imagen de hasta 7cm de diámetro máximo, localizado en los lóbulos inferiores y posteriores, adyacente a la pleura, a veces con broncograma aéreo y de bordes lisos o no bien definidos. La imagen asemeja pues la de una masa pulmonar o un nódulo pulmonar solitario.

Aunque el mecanismo fisiopatogénico no está completamente aclarado, en los niños parece deberse a la falta de un adecuado desarrollo de los poros de Kohn (los orificios que se encuentran en los tabiques interalveolares en los pulmones que permiten la circulación de aire desde un alvéolo hacia otro) y la ausencia de los canales de Lambert (conexiones accesorias entre algunos bronquiolos y los alvéolos adyacentes), que limitan la diseminación del agente patógeno y dan como resultado imágenes focales redondas o esféricas en las radiografías y estudios tomográficos.

En los adultos el hallazgo de la neumonía redonda es casual, visto como una fase muy temprana de un proceso consolidativo que todavía no se ha extendido, o bien puede verse dentro del proceso resolutivo lento de una neumonía difusa, lo que obliga a descartar otra patología. Por ello esta neumonía en el adulto es mas rara, estimándose que solamente el 1% de las neumonías del adulto presenta este comportamiento radiológico, al igual que explica el 1% de las lesiones radiológicas tipo masa.

El agente causante suele ser el Streptococcus pneumoniae en un 90% de las ocasiones aunque pueden verse implicados otros gérmenes como K. pneumoniae, H. influenzae, Legionella pneumóphila, M. tuberculosis y hongos. C. psittaci, C. burnetti y el coronavirus responsables del SARS también pueden tener este comportamiento radiológico.

Los síntomas y las alteraciones analíticas están relacionados con el tamaño y suelen ser: fiebre, tos, disnea, dolor torácico, leucocitosis, elevación de la proteína C reactiva y velocidad de sedimentación globular, pero con frecuencia estas neumonías pasan inadvertidas en los adultos y aparecen como hallazgo casual en pacientes asintomáticos. En los niños pequeños no es raro que se presenten como un cuadro agudo de fiebre, dolor abdominal y vómitos, como fue el caso del niño de 4 años de edad que atendí en una guardia y de entrada me llevó al huerto en el diagnóstico, haciendo que sospechase de entrada un cuadro abdominal agudo. Sin embargo la Rx de tórax mostró la siguiente y esclarecedora imagen




En la mayoría de los casos la evolución suele ser favorable, ya sea autolimitada o tras instaurar tratamiento antibiótico, y la lesión radiológica ha mostrado una resolución completa después de la cuarta semana. Ante una resolución mas lenta se debe sospechar otra patología.

En el diagnóstico diferencial en los niños debe de considerarse el absceso, granuloma, (TBC, micosis), hidatidosis, enfermedades congénitas como quiste broncogénico, malformación arteriovenosa o secuestro; o incluso neoplásicas como Hamartoma, blastoma pulmonar, y metástasis (Tumor de Willms, osteosarcoma)

El diagnóstico diferencial en el adulto incluye las neoplasias (carcinoma bronquioloalveolar, metástasis o linfomas), otras infecciones (quistes hidatídicos, parásitos o embolias sépticas), causas inmunológicas (sarcoidosis o Wegener), metabólicas, vasculares (malformaciones arteriovenosas) y enfermedades profesionales. Aunque poco común, la neumonía redonda debe ser uno de los diagnósticos diferenciales de todo paciente adulto con una lesión tipo masa en la radiografía de tórax, aun en ausencia de síntomas infeccisos agudos. Sin embargo la presencia de síntomas infecciosos coincidentes con la lesión radiológica no es garantía de ausencia de malignidad siendo la evolución la que orientara la necesidad de estudios de extensión.

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